Atención al cliente
Respuestas a cualquier hora, con tus datos y tu tono, y tu equipo libre para los casos que de verdad lo necesitan.
Inteligencia artificial para empresas
Vemos cómo trabajáis y te decimos, proceso por proceso, dónde la IA te devuelve tiempo y dinero. Y también dónde no merece la pena.
Te llamamos en menos de 24 horas laborables. Hablas con quien hará el diagnóstico.
Cuéntanos a qué dedicáis el día y te lo decimos. Sin compromiso.
Si te suenan dos o tres, hay trabajo repetitivo que puede salir de la mesa de tu equipo.
La IA no es un producto que se compra y se enchufa. Resuelve tareas concretas dentro de áreas concretas, y en cada empresa son distintas.
Estas son las áreas donde suele haber recorrido. Cuáles son las tuyas, en qué actividades y con qué retorno es justo lo que salimos a buscar en el diagnóstico.
Respuestas a cualquier hora, con tus datos y tu tono, y tu equipo libre para los casos que de verdad lo necesitan.
Menos tiempo preparando y más vendiendo. Y oportunidades que no se enfrían por falta de seguimiento.
Los documentos que llegan dejan de pasar por un teclado antes de entrar en tu contabilidad.
Lo que sabe tu empresa, a una pregunta de distancia, aunque esté repartido en mil archivos.
Adelantarte a lo que va a pasar en lugar de enterarte cuando ya ha pasado.
Las cifras que necesitas para decidir, cuando las necesitas y sin pedírselas a nadie.
Más presencia con el mismo equipo, sin que suene a plantilla.
Menos gestión repetitiva alrededor de cada incorporación, cada ausencia y cada duda interna.
Poner un chat en la web porque está de moda no mejora nada. Lo que mejora una empresa es quitar trabajo de un proceso que se repite mucho, cuesta horas y depende de que alguien se acuerde.
A veces la respuesta es IA. A veces es una automatización sencilla, o conectar dos programas que no se hablan. Te decimos cuál, aunque sea la opción barata.
Antes de conectar nada decidimos contigo qué información se usa, dónde se procesa y quién accede. Los datos de clientes o de nóminas no se tratan igual que un catálogo, y el RGPD no deja margen para improvisar.
Lo dejamos por escrito, junto con lo que una persona revisa siempre antes de que salga hacia fuera.
Puedes quedarte con el mapa de oportunidades y parar ahí: es tuyo.
Hablamos con quien hace el trabajo y medimos en qué se le va el día. Sin eso, cualquier propuesta es un catálogo.
Cada proceso con recorrido, lo que puede ahorrarte, lo que cuesta ponerlo en marcha y en qué orden conviene.
Empezamos por uno, el que más promete. Lo pruebas con casos reales y ves el resultado antes de ampliar.
Lo conectamos con tu ERP, tu CRM y tu correo, para que funcione dentro de tu forma de trabajar y no al lado.
Tu equipo aprende a usarlo y a revisarlo, y ajustamos lo que haga falta con el uso real.
Documentos concretos, no una presentación de lo que la IA podría hacer algún día.
Los procesos de tu empresa donde la IA tiene recorrido, ordenados por impacto.
Las horas y el dinero que puede ahorrarte cada proceso, frente a lo que cuesta implantarlo y mantenerlo.
Qué va primero, qué después y qué todavía no merece la pena.
Alcance, plazo y precio por escrito antes de empezar.
Cuéntanos a qué se dedica tu equipo y te decimos qué procesos tienen recorrido. Sin compromiso.