Cuadro de mando en el ERP: qué medir de verdad
Qué indicadores debe darte el ERP para dirigir una pyme, cada cuánto mirarlos y por qué los cuadros de mando con cincuenta gráficas no los consulta nadie.
Un cuadro de mando en el ERP fracasa casi siempre por exceso. Veinte gráficas, cinco pestañas, colores por todas partes, y a los dos meses nadie entra. El problema no es la herramienta ni el diseño: es que se metió todo lo que se podía medir en lugar de lo que había que decidir.
Aquí va el criterio que hace que un cuadro de mando se siga mirando al cabo de un año.
Por qué nadie mira tu cuadro de mando
Un indicador que no cambia ninguna decisión es decoración.
Haz la prueba con el tuyo: coge cada número y pregúntate qué harías distinto si mañana estuviera un 20% peor. Si la respuesta es «nada» o «habría que mirarlo», ese indicador sobra. Y te vas a sorprender de cuántos caen.
Lo que queda, tres o cinco números, es tu cuadro de mando real. El resto son informes que se consultan cuando hacen falta, que es una cosa distinta.
La regla: un número, una decisión
Antes de añadir cualquier indicador, escribe al lado qué vas a hacer si se pone en rojo. Si no puedes escribirlo en una línea, no entra.
Ejemplos de cómo suena eso bien escrito:
- Cobros vencidos por encima de X euros → llamo yo personalmente a los tres mayores esta semana.
- Stock de los veinte artículos que más rotan por debajo del mínimo → lanzo pedido hoy.
- Margen de un cliente por debajo del Y% → reviso tarifa en la próxima renovación.
Esa columna de «qué hago» es lo que convierte un panel bonito en una herramienta de dirección.
Los indicadores que sí dirigen una pyme
Cuatro bloques, tres o cuatro números cada uno. Con esto se gobierna una empresa de veinte o cincuenta personas:
Caja. Es lo primero porque es lo que mata empresas rentables.
- Tesorería prevista a 30, 60 y 90 días.
- Cobros vencidos y su antigüedad.
- Periodo medio de cobro.
Margen. Porque facturar mucho no es ganar.
- Margen por línea de producto o servicio.
- Margen por cliente, especialmente los diez mayores.
- Margen por proyecto u obra, si trabajas por encargo.
Operación. Donde se escapa el dinero sin que aparezca en ninguna factura.
- Stock inmovilizado y su antigüedad.
- Roturas de stock en lo que más rota.
- Plazo real de servicio frente al prometido.
Comercial. Este bloque ya tiene su sitio propio: el embudo y sus cuatro informes están en cómo configurar el embudo de ventas en el CRM. No lo dupliques aquí.
Cada cuánto se mira cada cosa
Un error clásico es mirar a diario lo que se mueve al mes. Genera ruido, decisiones nerviosas y, a la larga, que se deje de mirar todo.
- Diario: solo caja y poco más, y únicamente si tienes tensión de tesorería.
- Semanal: cobros vencidos, stock crítico, embudo comercial.
- Mensual: márgenes, rentabilidad por cliente, indicadores de operación.
- Trimestral: tendencias y comparativas con el año anterior.
De dónde salen los datos
Del ERP, si los procesos se registran bien. Y ahí está el matiz importante: un cuadro de mando sobre datos sucios es peligroso, más que no tener ninguno, porque da confianza para tomar decisiones sobre cifras que no son.
Si los albaranes se facturan con semanas de retraso, el margen del mes está mal. Si el stock del sistema no coincide con el del almacén, el indicador de inmovilizado es ficción. Por eso el cuadro de mando llega al final del camino de digitalización y no al principio: primero se ordena el registro, después se mide. Lo mismo aplica si acabas de cambiar de sistema y has migrado datos que no estaban limpios.
Informes y cuadro de mando no son lo mismo
Conviene separarlos porque se diseñan distinto:
- El informe lo pides tú cuando tienes una pregunta concreta. Puede ser largo y detallado.
- El cuadro de mando se mira sin que nadie lo pida, en un minuto, y debe caber en una pantalla.
Mezclarlos produce ese monstruo de cincuenta gráficas que no sirve para ninguna de las dos cosas.
Cómo montar el tuyo en una tarde
Un ejercicio práctico que funciona:
- Escribe las cinco decisiones que tomas repetidamente y que dependen de datos.
- Para cada una, define el número que la dispara.
- Escribe al lado qué haces cuando ese número se pone feo.
- Fija cada cuánto lo miras.
- Pídele a tu proveedor solo esos cinco. Ni uno más.
Si dentro de tres meses alguno no ha provocado nunca una acción, quítalo. Un cuadro de mando se poda, no se amplía.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos indicadores debe tener un cuadro de mando?
Entre cinco y ocho para dirección en una pyme. Los suficientes para cubrir caja, margen y operación, y ni uno más. Cada indicador adicional reduce la probabilidad de que alguien mire el conjunto, que es exactamente lo contrario de lo que se busca.
¿Necesito una herramienta de business intelligence aparte?
Para una pyme, normalmente no. Los ERP actuales traen cuadros de mando suficientes para los indicadores que de verdad se usan. Una herramienta específica tiene sentido cuando hay que cruzar datos de varios sistemas o el volumen de información es grande, no por defecto.
¿Puedo tener el cuadro de mando en el móvil?
Sí, y para los indicadores diarios y semanales es lo natural. Eso sí, en el móvil caben tres números, no quince, lo que resulta ser una buena disciplina: si no cabe en una pantalla de móvil, probablemente sobra algo.
Si tienes un ERP y sigues pidiendo informes por correo a administración, el problema no suele ser la herramienta: es que nadie ha decidido qué hay que mirar. Esa conversación la tenemos contigo y sale en una sesión.
¿Prefieres leer primero? Ver cómo te asesoramos
Seguir leyendo
Software de gestión para agencias y estudios creativos
Cuentas recurrentes, proyectos que se desbordan y horas que nadie apunta. Cómo saber qué cliente te deja dinero en una agencia pequeña.
Conectar WooCommerce con tu ERP: guía práctica
Pedidos, stock, clientes y facturas de WooCommerce en tu sistema de gestión. Qué se sincroniza, cómo se conecta y qué revisar antes de empezar.
Conectar PrestaShop con tu ERP: qué se sincroniza
Stock, pedidos, clientes y facturas de PrestaShop en tu sistema de gestión sin teclear dos veces. Qué se puede conectar, cómo y qué mirar antes.