Incidencias
Canal con registro y tiempos de respuesta por escrito. Cada incidencia tiene su número, su diagnóstico y su cierre.
Servicio
Cuando el implantador original ya no está, cada actualización rompe algo y las incidencias se quedan abiertas días, el problema no es el software: es el soporte. Auditamos el sistema que tengas, lo estabilizamos y nos quedamos del otro lado del teléfono. En español y con un jefe de proyecto que te conoce.
Te llamamos en menos de 24 horas laborables. Cuéntanos qué sistema tienes y qué está fallando.
Nos dices qué ERP tienes, quién lo implantó y qué pasa. Revisamos tu caso.
Si marcas tres o más, es momento de revisar el contrato o cambiar de proveedor.
Un contrato de soporte serio no es un número de teléfono y un «llamadnos si algo falla». Es un listado claro de qué entra en la cuota y qué se factura aparte, con tiempos y canal por escrito.
Canal con registro y tiempos de respuesta por escrito. Cada incidencia tiene su número, su diagnóstico y su cierre.
Preguntas del día a día del equipo, sin tener que abrir ticket para cada cosa. Respuesta corta y rápida.
Las aplicamos nosotros, en entorno de pruebas primero. Si rompe algo tuyo, lo arreglamos antes de pasar a producción.
Verifactu, SII, modelos de Hacienda, factura electrónica entre empresas. Todo lo que exige la AEAT se adapta en el ERP sin que tengas que estar encima.
Activar un módulo que no se puso de inicio, cambiar un flujo, ajustar permisos. Lo que no entra en «dudas de uso» se presupuesta aparte y queda por escrito.
Informes nuevos o ajustes de los existentes cuando la empresa necesita medir algo distinto. Con la lógica documentada, no un informe mágico.
Mantenimiento de las conexiones con banco, TPV, tienda online y marketplaces, con avisos cuando una API cambia.
Comprobación periódica de que las copias funcionan y de que una restauración completa saldría bien. Nadie debería descubrir que no, el día que las necesita.
Es un escenario frecuente: el implantador original se ha ido, no coge el teléfono o te atienden en otro idioma, y hay personalizaciones de las que ya nadie se acuerda. Antes de prometer nada, auditamos el sistema para saber si podemos sostenerlo bien.
En sistemas modulares —ya sean de código abierto o propietarios— el riesgo real está en los desarrollos a medida sin documentar: viven en el ERP, pero nadie sabe qué hacen hasta que una actualización los rompe. El primer paso del cambio de soporte es inventariarlos, documentarlos y marcar los frágiles.
¿Cubrimos tu ERP concreto? Trabajamos con varios sistemas modulares, de código abierto y propietarios, pero no con todo lo que existe. Lo honesto es que revisemos tu caso antes de prometer nada: cuéntanos qué tienes y te decimos si entra.
Cuatro fases. La auditoría inicial es la que decide si el servicio tiene sentido para los dos.
Nos cuentas qué sistema tenéis, quién lo implantó, qué está fallando y qué habéis probado. Si es un entorno que podemos sostener bien, seguimos; si no, te lo decimos ahí mismo y te orientamos.
Revisamos qué módulos están activos, qué personalizaciones hay, en qué versión está el sistema, cómo está el dato y qué integraciones viven. Salimos con un informe de estado: lo que funciona, lo que no, los riesgos y lo que hay que estabilizar primero.
Antes de abrir soporte sin más, atacamos lo que está roto o es un riesgo: una copia que nadie ha restaurado, una personalización sin documentar, una actualización pendiente que lleva meses. Con fechas y presupuesto por escrito.
Canal de incidencias con registro, tiempos de respuesta por escrito en el contrato, actualizaciones y cambios normativos. En español y con un jefe de proyecto que conoce tu instalación, no con un primer nivel que te lee una base de datos.
Documentos y procesos concretos, no un contrato de dos páginas con buenas intenciones.
Fotografía del sistema al empezar: módulos, personalizaciones, versiones, integraciones, riesgos. Es vuestro.
Mapa de la configuración, de los desarrollos a medida y del dato que viaja. Para que no dependa de tener una persona concreta al teléfono.
Cada ticket con su número, su gravedad, su diagnóstico y su cierre. Trazabilidad completa, sin promesas de pasillo.
Diferenciados por gravedad y recogidos en el contrato. Nada de «os atendemos cuanto antes».
Cuéntanos cómo trabajáis hoy y te proponemos las opciones que tienen sentido para tu caso. Si no te hace falta cambiar, también te lo decimos.