ERP y tienda online
PrestaShop, WooCommerce, Shopify, Magento u otra: stock, precios, pedidos y clientes sincronizados.
Servicio
Cada dato que alguien copia de un sistema a otro es tiempo pagado y un error esperando a pasar. Conectamos tu ERP, tu CRM y tu tienda online para que el pedido, el stock y el cliente viajen solos, sin que nadie los reescriba.
Te llamamos en menos de 24 horas laborables. Hablas con un jefe de proyecto, no con un comercial.
Cuéntanos qué sistemas usas y te decimos cómo integrarlos. Sin compromiso.
Si reconoces tres o más, estás pagando cada día un trabajo que debería ser automático.
Integrar no es exportar un fichero cada noche y volver a importarlo. Es que el dato viaje solo entre tus sistemas, en el momento que hace falta. Esto es lo que solemos conectar:
PrestaShop, WooCommerce, Shopify, Magento u otra: stock, precios, pedidos y clientes sincronizados.
Que la oportunidad ganada se convierta en pedido y que el comercial vea deuda y stock reales.
Amazon y otros canales, con control de stock unificado para no vender lo que ya no tienes.
Cobros y conciliación bancaria conectados, para dejar de cuadrar a mano.
Generación de envíos y seguimiento desde el mismo sistema.
Que las herramientas de campañas beban de los datos reales de cliente y venta.
Acceso para que pidan, consulten pedidos o descarguen facturas sin llamar.
Si un sistema tiene forma de conectarse, lo integramos con el resto.
Si vendes online, tu ERP tiene que hablar con la plataforma, los marketplaces donde estés, la pasarela de pago, el transportista y las herramientas de marketing. Esto es lo que solemos conectar y qué dato viaja en cada caso.
WooCommerce, PrestaShop, Shopify, Magento y las que no se nombran tanto. Sincronizamos catálogo, variantes, precios y stock del ERP a la web, y pedidos, clientes y pagos de vuelta. Para los dos más usados en España, el detalle en conectar WooCommerce con tu ERP, conectar PrestaShop con tu ERP y conectar Shopify con tu ERP.
Amazon, eBay y otros canales. Lo crítico es un stock consolidado entre tu almacén, tu web y cada marketplace, para que no vendas la misma unidad por tres sitios. Pedido entrante → albarán y factura en el ERP, sin tecleo manual.
Stripe, Redsys, PayPal y las habituales en España. Cada cobro llega al ERP con su referencia de pedido, para conciliar sin cuadrar a ojo cada fin de mes.
SEUR, MRW, GLS, Correos Express, Nacex y las plataformas intermedias. Generamos la expedición desde el ERP, el número de seguimiento vuelve y el cliente recibe su aviso automático.
Mailchimp, Brevo, ActiveCampaign. Los contactos y las compras alimentan las campañas; las campañas alimentan el CRM. Sin exportar listas a mano ni duplicar fichas.
Portal del cliente para que consulte pedidos y descargue facturas, portal del proveedor para recepciones, y herramientas de informes conectadas a los datos reales del ERP.
La integración se juega en el diseño, no en el código. Por eso empezamos por el mapa de datos.
Qué dato nace en cada sistema y hacia dónde debe viajar. Es la base: sin mapa claro, la integración se rompe sola.
Tiempo real donde duele (stock, pedidos) y por lotes donde no pasa nada (catálogo). Pagar tiempo real para todo es tirar dinero.
Montamos la integración con datos reales en pruebas y comprobamos cada caso antes de tocar producción.
Con colas, reintentos y registro de errores, para que un fallo puntual de conexión no pierda ni un pedido.
Avisos automáticos cuando algo falla, para enterarnos nosotros antes que tú.
Toda conexión falla alguna vez: se cae internet, un sistema se actualiza, una API cambia. La diferencia entre una integración seria y un script improvisado no es que no falle nunca, es qué ocurre cuando falla. En las nuestras, el dato se queda en una cola, se reintenta, se registra el error y salta un aviso. Nada se pierde y nos enteramos antes que tú.
Si estás decidiendo cómo encajar tus herramientas, te interesan ERP con CRM integrado o dos programas y, para el detalle técnico del comercio, cómo integrar el ERP con tu tienda online.
Una integración que puedes entender y que es tuya, no una caja negra que solo maneja quien la hizo.
Qué se sincroniza, en qué dirección y cada cuánto. Para que no dependas de la memoria de nadie.
Todo lo de la integración queda registrado a nombre de tu empresa, no del proveedor.
Un sitio donde ver qué se ha sincronizado y qué ha fallado, con su registro.
El código es tuyo, con un mantenimiento y un tiempo de respuesta acordados por escrito.
Cuéntanos qué necesitas y te respondemos con una propuesta concreta, no con un folleto.