Avisos y SAT
Cada llamada, correo o aviso del cliente entra en el sistema con su equipo, su urgencia y su estado. Nada se queda en una libreta.
Sector
En mantenimiento, el dinero se escapa entre avisos que no se apuntan, revisiones que se pasan y material de furgoneta que nadie factura. Lo que necesitas es un sistema que cosa el aviso con el equipo, con el técnico, con el parte y con la factura. Vemos cómo trabajáis y te decimos cuál encaja.
Te llamamos en menos de 24 horas laborables. Hablas con un jefe de proyecto que conoce el sector, no con un comercial.
Cuéntanos cuántos técnicos tenéis, qué contratos lleváis y cómo recogéis hoy los partes. Te decimos qué resuelve esto y qué cuesta.
Si tres de estas te suenan, el problema no es la plantilla: es que falta trazabilidad entre aviso, equipo y factura.
Cada llamada, correo o aviso del cliente entra en el sistema con su equipo, su urgencia y su estado. Nada se queda en una libreta.
Ficha de cada caldera, extintor, cuadro o ascensor, con su histórico de intervenciones, repuestos y revisiones. El técnico llega sabiendo qué pasó la última vez.
Qué contratos cubren qué equipos y con qué frecuencia. El calendario de revisiones genera los avisos solo, en el plazo pactado.
Cuadrante por técnico y por zona, con avisos urgentes, revisiones programadas y los huecos reales de cada ruta.
El técnico cierra el parte desde el móvil: trabajo realizado, repuestos, tiempos, fotos y firma del cliente. También sin cobertura, sincroniza al recuperarla.
Stock de cada furgoneta y almacén. Cada repuesto que sale va al parte, al equipo y a la factura, sin margen para olvidarse.
Cuotas periódicas que se emiten solas y extras facturables separados del contrato. Lo que es cuota es cuota y lo que es aparte se cobra aparte.
Horas y materiales reales frente a lo pactado. Aparece el contrato que pierde dinero y el técnico cuyos partes dan menos margen por ruta.
El aviso entra, se asigna al técnico con el histórico del equipo delante, el técnico cierra la intervención en el móvil con firma y fotos, el material sale del stock de la furgoneta y queda imputado al cliente. Todo lo que se recoge en el parte explicamos cómo se usa en app de partes de trabajo, y los avisos entrantes en CRM para postventa, incidencias y SAT.
Encima, los contratos marcan qué equipos entran en cuota, con qué frecuencia revisarlos y qué queda fuera para facturar aparte. El calendario de revisiones avisa con tiempo para preparar visitas y certificados, tratado en gestión de contratos de mantenimiento. Y, a fin de mes, sabes qué contrato deja margen y cuál conviene renegociar.
Cinco fases. Puedes parar después de la tercera y llevarte el informe: es tuyo, lo uses con nosotros o no.
Hablamos con quien coge avisos, con los técnicos de ruta y con administración. Salimos con el mapa real de cómo entra un aviso, cómo se cierra y cómo se factura.
Qué necesita tu empresa sí o sí: tipos de contrato, revisiones legales, parte en móvil, stock de furgoneta, informes. Documento tuyo.
Te presentamos sistemas pensados para SAT y mantenimiento, con sus pros, sus contras y el coste a tres años. Sin empujar siempre lo mismo.
Configuración, migración de clientes, equipos, contratos y pendientes, y pruebas con avisos reales antes de arrancar en producción.
Formación para oficina y para los técnicos que usarán la app en ruta. Soporte cercano los primeros meses, con los ajustes finos sobre el terreno.
Nada de contadores de clientes satisfechos. Documentos concretos que acabas teniendo en la mano.
Cómo funciona hoy tu operativa, dónde se pierde dinero y qué tiene que resolver el sistema. Por escrito.
Opciones evaluadas con los mismos criterios, con licencias, implantación y mantenimiento a tres años.
Qué clientes, equipos, contratos y avisos abiertos se llevan, en qué formato y en qué orden.
Alcance, plazo y precio por escrito antes de empezar. Sin sorpresas a mitad del proyecto.
Cuántos técnicos, qué tipo de instalaciones mantenéis y cómo entran y se cierran los avisos hoy. Te decimos qué sistema encaja y qué cuesta.