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Cómo calcular tu precio de venta sin perder margen

Escandallos, costes indirectos y margen: cómo calcular el precio de lo que vendes para que el descuento del comercial no se lleve por delante el beneficio.

Saber cómo calcular el precio de venta es la diferencia entre una empresa que gana dinero y una que factura mucho y no sabe por qué no le queda nada. La mayoría de las pymes ponen el precio sumando un porcentaje al coste del material y se olvidan de la mitad de lo que les cuesta de verdad producir y servir. El resultado es un margen de mentira que el primer descuento del comercial se lleva por delante. Vamos a construir el cálculo completo, y a dejar clara la trampa que arruina más cuentas: confundir margen con markup.

Casi nadie sabe lo que le cuesta lo que vende

Si tu precio sale de sumar un porcentaje al coste del material, te faltan la mano de obra imputada, los costes indirectos y el coste de servir. Y esas tres capas suelen pesar tanto o más que el material. Vendes creyendo que ganas un 30 % y en realidad ganas la mitad, o pierdes, porque estás comparando el precio con solo una parte de lo que te ha costado. El problema no es que vendas barato: es que no sabes cuánto te cuesta, así que cualquier precio es a ciegas.

El escandallo completo

El escandallo es la suma ordenada de todo lo que cuesta poner tu producto o servicio en manos del cliente. Capa a capa:

  • Materiales al coste real de compra: no el precio de la factura, sino el coste real con portes y descuentos, tal como lo calculamos en gestión de compras y aprovisionamiento.
  • Mano de obra directa, con el coste/hora real de quien lo hace (ahora vemos cómo se calcula).
  • Costes directos de la operación: maquinaria, energía de un proceso concreto, subcontratación.
  • Reparto de indirectos: el alquiler, la administración, los seguros, todo lo que no es de un producto pero hay que pagar.
  • Coste de servir: porte al cliente, instalación, y hasta el coste medio de las devoluciones.

Sin las tres últimas capas, tu escandallo es medio escandallo, y tu precio, medio precio.

El coste/hora real de tu empresa

Este es el número que más gente tiene mal, y se calcula así: coste anual total de la persona (salario, seguridad social, todo) dividido entre las horas productivas reales, no entre las horas de convenio.

Un ejemplo. Un empleado te cuesta 30.000 € al año. El convenio dice 1.750 horas, así que la tentación es dividir y decir “17 €/hora”. Pero de esas 1.750 horas, entre vacaciones, festivos, formación, reuniones y tiempos muertos, produce de verdad quizá 1.400. Coste/hora real: 30.000 / 1.400 = 21,40 €, no 17. Si presupuestas a 17, estás regalando 4,40 € por cada hora que facturas. Multiplícalo por un año y verás por qué las cuentas no cuadran.

Repartir los indirectos sin volverse loco

Los costes indirectos hay que repartirlos entre lo que vendes, y no hace falta un sistema complejo. Tres criterios sencillos:

  • Por horas: si tu negocio es mano de obra, reparte los indirectos entre las horas productivas. Es el más común en talleres y servicios.
  • Por facturación: cada producto carga indirectos en proporción a lo que factura.
  • Por unidades: reparto a partes iguales por unidad producida.

Un aviso importante: más precisión de la que puedes mantener es peor que un reparto simple y estable. Un método complicado que nadie actualiza acaba dando datos peores que una regla sencilla aplicada siempre igual. Elige el criterio que encaje con tu negocio y mantenlo.

Margen o markup: el error de los 1.000 euros

Aquí está el error más extendido y más caro del sector. Margen y markup no son lo mismo:

  • Markup es lo que añades sobre el coste.
  • Margen es lo que ganas sobre el precio de venta.

Con números: coste 100 €, precio 130 €. El markup es del 30 % (has añadido 30 sobre 100). Pero el margen es del 23 % (ganas 30 sobre 130). Quien los confunde cree que gana un 30 % cuando gana un 23, y toma decisiones de descuento con la cifra equivocada.

Markup sobre costeMargen sobre venta
20 %16,7 %
30 %23,1 %
50 %33,3 %
100 %50 %

Si trabajas pensando en markup pero crees que es margen, tu beneficio real es siempre menor de lo que piensas. Ten clara con cuál de los dos hablas.

Cuánto descuento puedes dar

Este es el cálculo que todo comercial debería llevar encima, porque un descuento no sale de tu precio, sale entero de tu margen. Si vendes con un 23 % de margen y das un 10 % de descuento, no pierdes “un poco”: pierdes casi la mitad de tu beneficio de esa venta. Y para compensar ese descuento con volumen haría falta vender muchísimo más, casi siempre una cantidad que no vas a lograr.

Por eso, antes de autorizar descuentos, conviene tener calculado cuánto cae el margen por cada punto que rebajas. El resultado suele ser demoledor y cambia por completo la política comercial: se descubre que es mejor sostener el precio y perder alguna venta que bajar el precio a todos para no perder ninguna.

Revisar precios cuando suben los costes

Los costes se mueven, y un precio que no se revisa se queda obsoleto en silencio. Hay que revisar periódicamente —al menos una vez al año, y siempre que un proveedor clave suba— y detectar cuándo una subida se está comiendo el margen antes de que lo haga del todo. Cuando el escandallo está vivo dentro del sistema, una subida de proveedor recalcula sola el coste de todo lo que lleva ese material y te avisa de qué productos se han quedado sin margen; cómo llevar esos avisos a un panel está en cuadro de mando e informes en el ERP.

Qué papel juega el sistema

La diferencia práctica es esta: un escandallo en un Excel que alguien actualizó hace dos años miente, porque los precios de compra ya no son esos y las horas tampoco. Un escandallo vivo dentro del ERP se actualiza solo con las compras y con los costes reales, así que el precio que calculas hoy está basado en lo que cuestan las cosas hoy. Es la diferencia entre poner precios con datos y ponerlos con recuerdos.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre margen y markup?

El markup es el porcentaje que añades sobre el coste; el margen es el porcentaje que ganas sobre el precio de venta. Con coste 100 y precio 130, el markup es 30 % y el margen 23 %. Confundirlos hace que creas ganar más de lo que ganas, y es el error más caro al fijar precios y descuentos.

¿Cómo calculo el precio hora de mi empresa?

Divide el coste anual total de la persona (salario más seguridad social y todo lo asociado) entre las horas productivas reales, no las del convenio. Al descontar vacaciones, festivos, formación y tiempos muertos, el coste/hora real sale bastante más alto que la cuenta ingenua, y ese es el número que tienes que usar en tus presupuestos.

¿Cómo sé cuánto descuento puedo dar sin perder dinero?

Calculando cuánto de tu margen se lleva cada punto de descuento. Como el descuento sale entero del beneficio, no del precio, un 10 % de descuento sobre un margen del 23 % se lleva casi la mitad de lo que ganas en esa venta. Tener ese cálculo hecho por producto evita descuentos que parecen pequeños y son ruinosos.

Poner bien los precios es de las cosas que más rápido cambian la cuenta de resultados, y depende de tener el escandallo vivo y conectado con las compras y los costes. Analizamos cómo calculáis vuestros precios, elegimos el sistema que lo mantiene al día y lo implantamos con vosotros: así enfocamos la elección e implantación de tu ERP. La aplicación de esto a un caso concreto la ves en qué necesita el software de un bar o un restaurante y en ERP para talleres y fabricación.

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